
Gimena Accardi se tiró un pedo
Gimena Accardi estaba en la playa, se levantó viento y se le voló la sombrilla. Fin de la puta historia. Pero no para los medios, que vieron en ese episodio cotidiano -nivel “cosas que pasan cada dos veranos”- una oportunidad de oro para fabricar un título urgente, dramático y absolutamente irrelevante.
Porque si algo define al verano argentino no es el calor: es la capacidad de los portales para convertir un hecho de mierda cotidiano en un acontecimiento nacional. La sombrilla vuela, pero el algoritmo aterriza perfecto.
La pregunta no es qué le pasó a Accardi, sino qué carajos les pasa a los medios, que ya no informan: rellenan. Cualquier gesto, tropiezo o pedí que se tira un famoso se transforma en contenido, porque la industria del clic necesita combustible constante, aunque sea arena y viento. Así funciona la maquinaria: si no hay noticia, se inventa; si no hay drama, se exagera; si no hay relevancia, se simula. Y así estamos: leyendo titulares del orto sobre sombrillas voladoras mientras los problemas reales pasan por atrás, sin foto, sin nota y sin trending topic. Ah… Es noticia porque es la ex de Nico Vázquez.
