
Hay menos pobres
El descerebrado salió a festejar en redes: “LA POBREZA SIGUE BAJANDO. Dato no relato. MAGA!”. Lo siguieron ministros y libertarios en modo pogo digital, repitiendo que “estamos destruyendo la pobreza” como si el país fuera un gráfico que se acomoda por voluntad tuitera. Pero ese entusiasmo choca de frente con lo que la gente dice que vive todos los días: bolsillos flacos, changas que no alcanzan y sueldos que se evaporan antes de llegar al banco. Pero el hijo de mil puta sigue celebrando.
