Luciano Castro con la pija caída

La novela Castro–Siciliani terminó como terminan las cosas en este país: no por falta de amor, sino por exceso de audios. El tipo, que venía vendiendo la imagen de “rústico sensible”, quedó atrapado en su propio crossfit emocional cuando aparecieron los mensajes con la danesa. Y ahí se cayó a la mierda la estantería. Griselda, […]

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