
El orto en 4
Cristina Kirchner volvió a intervenir en la interna peronística y dejó una frase que funciona como advertencia y como amenaza política: “si se parte en tres, se parte en cuatro”. El mensaje, dirigido a Axel Kicillof, apunta a frenar cualquier intento del gobernador de construir un espacio propio dentro del peronismo. La frase sintetiza el miedo del cristinismo duro: que Kicillof arme su propio polo, que La Cámpora empuje otro, que el PJ tradicional vaya por su cuenta y que el peronismo llegue a 2027 convertido en un rompecabezas sin pegamento.
La tensión ya venía escalando. La Cámpora comparó a Kicillof con Vandor, Bianco respondió que “si queremos perder, dividamos al campo popular”, y Cristina evalúa mecanismos para definir la candidatura presidencial sin PASO, incluso vía Congreso del PJ, lo que podría obligar al gobernador a romper o a aceptar un candidato que no es él. En ese clima, la frase “si se parte en tres, se parte en cuatro” no es solo un diagnóstico: es un recordatorio de poder. Cristina avisa que, si Kicillof insiste en diferenciarse, la fragmentación puede ser aún peor. Y que la unidad, si existe, no será horizontal: será bajo su conducción.
