
No comas
El pelotudo Adrián Ravier volvió a mostrar su estilo de “vocero hijo de puta”: ante el aumento de la morosidad, dijo que parte del problema es que las familias “no saben manejar sus ingresos” y se endeudan mal. El mensaje suena más a clase de economía que a comprensión del quilombo financiero real: salarios que no alcanzan, créditos que se encarecen y un sistema que empuja a la gente a financiar hasta el supermercado.
El Gobierno dice que sigue el tema de cerca, pero Ravier lo presenta como un fenómeno “esperable” en una economía donde volvió el crédito. La lectura es cómoda: si la gente no paga, es porque se endeudó mal. Nada sobre tasas, bancos, regulación o contexto. En la Casa Rosada, la culpa siempre viaja para abajo. Si no podés comer, no comas.
